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Chinchetas para notas con un teclado de ordenador

 Haciendo limpieza de cajones me he encontrado un viejo teclado PS2 que ya no es compatible con mi ordenador. Ya no lo voy a utilizar y antes de tirarlo, quería aprovecharlo de alguna manera. Así que hoy os traigo una pequeña manualidad para darle un toque friki a vuestro rincón de estudio o despacho, reciclando ese viejo teclado de ordenador.

¿Qué necesito?

- Teclado de ordenador que ya no nos sirva.

- Capuchón de bolígrafo o pieza similar de plástico

- Alicates

- Pistola de silicona

- Chinchetas o imanes.

- Cutter (opcional)

- Pintura del mismo color que las teclas (opcional)

¿Cómo lo hago?

Lo primero que tenemos que hacer es desmontar las teclas del teclado. 

En los teclados antiguos van simplemente a presión. por lo que es fácil quitarlas: Para sacar la primera tecla (que es la más difícil), podemos ayudarnos de algo para hacer palanca que no nos rompa o marque la tecla, por ejemplo, la tapa de un boli bic. Introducimos la parte alargada por debajo de la tecla y hacemos palanca hasta que salte.

Con los alicates, cortamos la parte que sobresale de la tecla porque en su lugar vamos a colocar la chincheta. 

Intentamos meter bien los alicates hasta el fondo y cortar lo más pegado posible a la base, para que una vez colocada la chincheta no sobresalga de la tecla.


Puedes utilizar chinchetas planas o de las que tienen un cabezal alargado para agarrarlas. Si utilizamos éstas últimas, también debemos cortar el cabezal con los alicates.

Nota: Si en vez de un corcho para pinchar, tenéis un panel imantado, podéis colocar pequeños imanes en vez de chinchetas.

Rellenamos la parte interior de la tecla con silicona caliente, colocamos la chincheta o el imán y dejamos enfriar.

Si cuando ya esté frio, veis que la silicona queda por encima del nivel del plástico y al colocar la tecla de perfil se ve la silicona, podéis cortar el sobrante con un cutter hasta dejarlo al mismo nivel de la tecla.


Por último, de forma opcional, podéis pintar la silicona del mismo color que la tecla, para que tenga un acabado más profesional, aunque si habéis cortado bien la silicona, ésta no se va a ver cuando tengáis las chinchetas pinchadas en el corcho.

Con esta idea podéis tener un tablón de notas un poco más original,  utilizar los números para organizar las notas, o las iniciales de cada miembro de la familia para organizar sus tareas, e incluso utilizar las letras de las teclas para dejar mensajes. 


Hay muchas más posibilidades que con unas chinchetas normales, ¿no os parece?

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Truco: Cómo arreglar una baldosa picada por un golpe



¿A quién no se le ha caído algo alguna vez y se le ha picado una baldosa? 

Es una faena porque el suelo no es fácil de cambiar y aunque el golpe sea pequeño lo estamos viendo continuamente.

Así que para los tiquismiquis como yo, que no podéis dejar de mirar la avería, hoy os traigo una forma de disimularlo para que no cante tanto.

¿Qué necesito?

- Masilla para juntas

- Espátula

- Lija fina

- Esmaltes de uñas semipermanentes

- Pincel

- Lámpara UV para esmaltes semipermamentes.

¿Cómo lo hago?

Primero rellenamos el agujero aplicando masilla para juntas con la espátula y dejamos secar.

Si es necesario damos varias capas hasta rellenar todo el hueco y lo lijamos hasta tener una superficie uniforme. 

Hay que tener cuidado de lijar solo la zona con masilla para no quitar el brillo al resto de la baldosa.


Hacemos una mezcla de color con los esmaltes que tengamos hasta obtener el color más parecido a nuestra baldosa y lo aplicamos en capas finas con un pincel.

Curamos el esmalte para endurecerlo con la lámpara UV entre 30 y 60 segundos dependiendo de lo que nos indique la marca del esmalte.


Si es necesario aplicamos "top coat" (la capa trasparente que se aplica sobre el esmalte de uñas). En mi caso sí que hacía falta porque el suelo es mate y el esmalte dejaba un tono brillante, por lo que yo he aplicado un top coat de acabado mate y de nuevo curamos con la lámpara. 

Aplicar top coat, además de asegurarnos un acabado más parecido a la baldosa, da un extra de durabilidad a la zona reparada.


Evidentemente haciendo una foto de cerca se aprecia el apaño que hemos hecho sobre la zona descascarillada, pero desde nuestra altura normal queda bastante disimulado y los esmaltes semipermanentes son muy resistentes por lo que aguantará mucho tiempo.


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Covid: Funda o cartera para guardar la mascarilla DIY

En los meses que llevamos de pandemia todos nos hemos enfrentado en alguna ocasión a no saber qué hacer con la mascarilla cuando nos la hemos quitado para algo, como por ejemplo comer. 

En la televisión nos recomiendan que la guardemos en un sobre de papel, pero ¿y si no llevamos bolso o cazadora donde guardar ese sobre? Al final acaba puesta de pulsera y eso no es muy higiénico.

Aquí os traigo una forma de hacer una pequeña funda que podemos guardar tanto en el bolso, como en el bolsillo trasero de los vaqueros, lo podemos colgar con el mosquetón de una trabilla del pantalón, añadirlo a nuestro llavero, o incluso colgárnoslo del cuello con un lanyard o un lazo bonito.

¿Qué necesito?

- Cartulina

- Lapiz

- Regla

- Tijeras

- Pegamento de barra

- Perforadora

- Mosquetón pequeño

¿Cómo lo hago?

Lo primero es decidir de qué medidas queremos hacer nuestra cartera, yo os propongo hacerla de 12 cm de largo por 9 de ancho, a lo que añadiremos una solapa de 2 cm para pegar uno de los lados.

Para ello recortaremos en la cartulina la siguiente figura y doblaremos por las dos lineas marcadas.


A continuación pegamos la solapa de 2 cm con pegamento de barra, recortamos un pequeño semicírculo de 1 cm en el lateral largo que queda sin pegar, y hacemos un pequeño agujero con la perforadora en la esquina donde se unen los dos lados que están cerrados

Por último colocamos un pequeño mosquetón y listo.

Para guardar la mascarilla: la cerramos juntando las dos caras interiores para que no se contamine, la doblamos por la mitad y la introducimos en la funda con las gomas hacia la parte abierta. 

Posteriormente sacamos las gomas por la hendidura de media luna y las colamos alrededor de la cartera, así la mascarilla quedará perfectamente recogida hasta que nos la queramos volver a poner.


Por supuesto, podemos decorar nuestra cartera como más nos guste, utilizar cartulinas de colores, washi tape... todo lo que queramos. 

¿Qué os parece?

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Truco: Cómo limpiar suciedad incrustada en sartenes, cazuelas, etc.


Ser manitas es también buscar una solución fácil a un problema difícil.

Todos los que alguna vez nos hemos enfrentado a una sartén o cazuela vieja con la suciedad incrustada, de esas que ya no sabes de qué color era, sabemos lo frustrante que resulta dejarte el brazo frotando para no obtener nada.

Por eso, hoy os quiero mostrar un truco que vi en Facebook, y que desde que comprobé que funciona me tiene enamorada.

Voy a mostraros cómo se hace con las bandejas del horno, y veréis lo bien que funciona en algo tan difícil de limpiar como la rejilla que tiene tendencia a acumular grasa y por mucho que la friegues nunca la dejas bien del todo.

¿Qué necesito?

- Amoniaco
- Una bolsa de plástico
- Estropajo
- Guantes

¿Cómo lo hago?

Mete lo que quieras limpiar en una bolsa de plástico. (Para las bandejas del horno que son grandes, puedes utilizar una bolsa de basura).

Rocía el objeto con un chorro de amoniaco, cierra la bolsa lo más herméticamente que puedas y deja actuar durante un día entero.


Lo que va a  pasar durante ese día, es que los vapores del amoniaco van a ablandar la suciedad, por lo que lo importante en este truco es que la bolsa esté bien cerrada.

Pasado ese tiempo abre o rompe la bolsa. Recomiendo hacer esto en una zona ventilada, ya que los vapores del amoniaco se meten en la garganta o en los ojos y hacen que piquen. Así que abridlo con cuidado.

Ahora limpia ese objeto con un estropajo normal como lo harías habitualmente, verás que la suciedad sale muy fácilmente sin apenas frotar.

En éste paso recomiendo ponerse guantes, como siempre que tratamos con productos de limpieza o químicos.

Para limpiar las zonas difíciles podéis utilizar otras herramientas. Por ejemplo, en el caso de la rejilla, yo utilizo un cepillo de dientes que permite limpiar todos los recovecos a los que no llega el estropajo.

Cuando termines aclara bien y verás que ha quedado como nuevo.



¿Os animáis a probar? Contadme que tal ha sido el resultado.

* Nota. Me cuentan que si utilizamos limpia hornos en vez de amoniaco, el truco también funciona, aunque yo no lo he probado.
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Letras You & Me


Buscando en Pinterest alguna idea sobre algo que poner sobre el cabecero de la cama, ví estas letras que me encantaron, por lo que decidí copiarlas adaptándolas a las medidas de mi pared.



¿Qué necesito?

- Ordenador con impresora
- Celo
- Cinta de embalar (opcional)
- Tijeras
- Cutter
- Cartón (gordo y fino)
- Cola blanca
- Papel tipo periódico.
- Cuenco con agua
- Masilla tipo "Aquaplast" de la que ya viene preparada.
- Espátula
- Lija
- Lijadora (opcional)
- Pintura
- Rodillo de espuma
- Pincel
- Cinta de doble cara.

¿Cómo lo hago?

Lo primero es hacer el diseño: tomamos medidas del hueco donde queremos colocarlas, en mi caso el conjunto debía medir 80 cm de alto por 130 o 135 de ancho.

Para hacer diseños, yo utilizo Illustrator que es un programa de dibujo vectorial. Ponemos como medida del dibujo 80 x 135 escribimos las letras y las agrandamos hasta que ocupen todo ese espacio de trabajo.


La tipografía utilizada es "Bookman Old Style" excepto para el "&"  y la exclamación que he utilizado "Adobe Naskh Medium" con alguna pequeña modificación.

Para hacer las plantillas, imprimimos cada letra con la opción de la impresora que nos permita hacerlo en varios folios, pegamos los folios que forman cada letra con celo y recortamos.

Finalmente me quedan unas letras de los siguientes tamaños:
        Y: 38 cm de ancho x 37 cm de alto
        O: 24 cm de ancho x 23 cm de alto
        U: 37,5 cm de ancho x 37 cm de alto
        &: 34,5 cm de ancho x 34,5 cm de alto
        M: 47 cm de ancho x 37 cm de alto
        E: 22,5 cm de ancho x 23 cm de alto
        |: 10 cm de ancho x 29 cm de alto
        .: 7 cm de ancho x 7 cm de alto

Colocamos la plantilla sobre el cartón, marcamos el contorno y recortamos con el cutter.
(Para hacer el frente de las letras, a mi me gusta utilizar un cartón gordo que sea rígido, como por ejemplo el de la caja de un ordenador o una TV)


A continuación decidimos qué grosor queremos que tengan las letras. Yo voy a hacerlas de 3 cm. Recortamos tiras de cartón más fino y manejable que nos permita hacer las partes curvas, como por ejemplo el de una caja de zapatos, o de bombones.

Pegamos las tiras al canto de las letras con cola blanca y reforzamos con tiritas de cinta de embalar, intentando que no nos queden arrugas. Me gusta utilizar este tipo de cinta porque pega muy bien, pero también podríamos utilizar celo normal.


Si queremos que la letra sea más resistente, podemos pegar alguna tira de cartón en su interior de manera que sirva de refuerzo.


Como las letras van a ir pegadas a la pared, no me voy a molestar en hacerles una cara trasera, simplemente dejaré algún trozo donde poder colocar cinta de doble cara para pegarlas.

En un cuenco mezclamos cola blanca y agua. Hacemos tiras de papel rasgándolas con los dedos para no tener cortes muy perfectos, las sumergimos completamente en la mezcla de cola y agua y las colocamos sobre las letras con cuidado de no hacer arrugas.

Ponemos varias capas dejando secar entre una y otra, hasta que obtengamos una superficie bien rígida.


Una vez seco, con la espátula damos una capa fina de masilla para igualar bien la superficie, dejamos secar y lijamos. Si al lijar nos quedan imperfecciones, damos una segunda capa y repetimos.

Recomiendo utilizar lijadora eléctrica que nos hará el trabajo más llevadero, aunque siempre habrá recovecos que habrá que lijar a mano.

Este paso es muy engorroso ya que se hace mucho polvo, por lo que recomiendo hacerlo en la calle o en un sitio que podáis limpiar fácilmente.


Pintamos del color que más nos guste. Para que la superficie quede uniforme, yo utilizo un rodillo de espuma, excepto los recovecos donde no entra el rodillo que los pinto con pincel.


*Si no queréis complicaros tanto la vida, mi plan B por si no me quedaban bien, era pegar cartulina directamente sobre la estructura de cartón. Una pieza entera para la cara que se ve de la letra, y tiras de 3 cm para los bordes. Con ello nos ahorramos empapelar las letras con periódico, la masilla, el lijado y la pintura.

Para instalarlo en la pared, yo he optado por la cinta de doble cara, ya que las letras pesan poco y así evito hacer muchos agujeros.

Para ello, en las esquinas de cada letra, puse tiras de periódico con cola, y añadí un poco de masilla que no me molesté en lijar ya que no se iba a ver.


Colocamos las letras en su sitio y listo.

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Falso cuero reciclando filtros de café


Tengo varios archivadores de mi época de estudiante a los que les quiero dar una segunda vida y reutilizarlos como álbumes de fotos. Para ello voy a forrarlos de falso cuero y así darles una apariencia más seria y uniforme a todos en vez de que cada uno tenga diferentes dibujos y colores.

¿Qué necesito?

- Filtros de café. (unos 17 o 18 para cada archivador)
- Café
- Agua
- Cazuela
- Cepillo
- Cola blanca
- Pintura marón oscura
- Pintura color crema
- Pinceles finos, o un palillo de brocheta de madera.
- Brocha o pincel más grande
- Tijeras
- Barniz (brillo o mate según vuestro gusto)

¿Cómo lo hago?

Si utilizamos cafetera de goteo con filtros de papel, los vamos guardando a medida que los usemos, pero si no, no pasa nada, podemos teñir los filtros para hacer esta manualidad.

Ponemos los filtros dentro de una cazuela con agua y café, y lo dejamos hervir un rato. Cuanto más café echemos, mas oscuros quedarán los filtros, así que haced un café bien cargado.

Cuando se enfríe sacamos los filtros y los dejamos secar. No los lavéis para quitar el café, simplemente retirad la mayor parte de los posos. No hace falta quitar hasta la última mota.

* Recomiendo poner un plástico o algo bajo los filtros mientras se secan ya que pueden teñir la superficie sobre la que los dejes.

Cuando estén secos les pasamos un cepillo para retirar todo el café suelto y los cortamos desechando la parte por la que van pegados.


Los vamos pegando con cola blanca y una brocha sobre el archivador. Vamos poniendo un trozo junto a otro intentando que no nos queden muchas arrugas. Recomiendo no superponerlos porque luego se nota y queda peor.

*Si vais a utilizar un barniz mate, recomiendo no poner mucha cola por encima de los filtros ya que esa parte quedará brillante.

Cuando esté seco el pegamento, con un pincel fino y la pintura marrón oscuro, marcamos las lineas donde se junta cada trozo de filtro y dibujamos puntos donde irán las puntadas de hilo. Los puntos podemos hacerlos también con la parte trasera del palillo de brocheta y así nos quedarán perfectamente redondos y todos del mismo tamaño.

Después con otro pincel fino y la pintura de color crema, unimos los puntos dibujando pequeños arcos que simularán las puntadas. (También podemos hacerlo con la parte delantera del palo de brocheta que tiene una punta fina)

El archivador nos quedará así.


Finalmente, para protegerlo de los roces etc., cubrimos todo con barniz. Yo utilizo barniz líquido y lo aplico con brocha.

Éste último paso es opcional pero si vais a aplicar barniz, tened en cuenta que hará que se peguen más los filtros al archivador y puede que se transparenten los dibujos que haya debajo, por lo que puede ser recomendable pintar todo el archivador de un color uniforme antes de empezar a pegar los filtros de café.
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